El mundo de Tipos Duros es como el nuestro solo que, en muchos aspectos, más extremo. Vistos desde una determinada distancia incluso pueden parecer el mismo.
Es un lugar cruel, tanto como sólo pueden serlo los lugares donde surgen los tipos duros.
La injusticia es ubicua y las buenas personas se ven sobrepasadas hasta no tener fuerzas para reaccionar. El egoísmo y la ambición desmedida permean cada estrato de la sociedad. Aquellos que carecen de escrúpulos para provecharse de los inocentes son legión y parece que nadie puede ponerles freno. Los malvados son tantos y han adquirido tanto poder que ahogan cualquier intento de decencia hasta que las defensoras agotan sus recursos sin resultados. Las personas bondadosas viven en el temor a los actos de los viles. Las fuerzas de seguridad están saturadas de trabajo, sumergidas en burocracia hasta resultar casi inoperantes, o sus miembros se han vuelto tan cínicos que no ven motivos para mover un dedo. Eso cuando no están infestadas de corrupción.
Es un universo de grises extremos. Los malos son muy malos, pero pueden no parecerlo, y quienes se les oponen, sin pretenderlo, se convierte en faros de esperanza. Unos y otros parecen engranar entre sí de manera que las cosas ocurren cuando deben ocurrir. Ni antes ni después.
El mundo de Tipos Duros es uno donde los arquetipos están vivos. Donde los buenos sargentos de policía son tipos con bigote, siempre de mal humor, que hablan a gritos para abroncar a sus mejores hombres, pero que en el fondo haría lo que fuera para poder ser uno de ellos. En el que los secuaces, incluso a cientos, son insuficientes para parar la fuerza de la naturaleza que es alguien que lucha por lo que es justo. Donde la última bala es un infalible juicio retributivo.
No es ni pretende ser original, porque está formado por miles de pequeñas historias y lugares salidos de un millón de fuentes que ya conoces. Ya sabes cómo es: lo has visto mil veces. Y no se diferencia tanto de la vida real.
En lo que se distancia es en que querer sí es poder. Las convicciones morales de algunas personas son tan poderosas que las convierten en individuos excepcionales: los tipos duros. Cada uno de estos tiene el potencial de cambiar las cosas contra todo pronóstico, luchando por sus ideales hasta las últimas consecuencias. Mientras exista esta gente, la vileza no va a contaminar ni destruirlo todo.
Éste es mundo enfermo, en el que los Tipos Duros son la cura.


2 respuestas
Me a recordado a Compradores de Tiempo:
http://www.spqrol.com/archivo/viewtopic.php?pid=34154#p34154
Curiosamente yo también estaba pensando recuperarlo para el sexto aniversario de SD6 🙂
En nuestro caso empezó como una broma privada del grupo en el que juego, pero causó tan buena impresión entre el resto de jugadores que cada uno ha aportado nuevas ideas para desarrollar. También tiene un propósito más de «andar por casa» que Compradores de Tiempo, ya que los PJs de Tipos Duros no necesariamente tienen que salvar al mundo, sino ámbitos más pequeños.
Sin ir más lejos en la primera aventura que estamos planteando sólo se va a salvar a un barrio de la periferia de los malvados ardides de una constructora. Todo un clásico.