Primer plano de la cara de Benny, el arrollador protagonista absoluto de la película slasher Benny Loves You (Benny te ama). Es un peluche de color rojo intenso, con nariz achatada negra, enormes ojos saltones que sobresalen por encima de la frente, la boca abierta en lo que resulta una sonrisa mona y una tira de trapo haciendo las veces de sus dos únicos dientes, las paletas de arriba. A los lados de la cabeza le cuelgan dos largas orejas como las de un perro orejón. Es un peluche de aspecto feo pero simpático a pesar de que se ve que sostiene un cuchillo ensangrentado.

Benny te quiere (Benny Loves You), cine de autor de serie Z

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Hay reseñas que se escriben con más facilidad que otras y ésta, de Benny te quiere (Benny Loves You), estaba peleando por salir. En serio, tenía unas ganas terribles de hablar de ella. El motivo es lo divertida que es y cómo aglutina todo lo que se le puede pedir a una serie Z de este tipo: hacer mucho con muy poco, una premisa interesante, diversión y muy poca vergüenza.

No se puede pedir más a una película cuyo director, guionista, compositor, letrista, montador y actor principal son la misma persona. Karl Holt aquí lo hace todo. Casi de manera literal hecha con cuatro libras, cinta americana, tres retales de felpa e ilusión, Benny te quiere es puro cine de autor. Pero no de autor como las Deathstalker o Psycho Goreman de Steven Kostanski, que tienen un estilo único, sino que va mucho más allá. Holt es alguien que creyó en su idea e hizo todo lo posible para llevarla a cabo, contra viento y marea. La cosa se le puso tan cruda que tardó cuatro largos años en conseguir que alguien se la distribuyera tras terminar de rodarla. Olé por él.

Llegué a esta película por recomendación de Alicia (nombre ficticio, o no, de una verdadera enciclopedia andante de cine) y no podré agradecérselo suficiente. Ahora también puedes agradecérselo tú.

Carátula de la película Benny Loves You (Benny te ama). Se puede ver en primer plano que Benny, de espaldas, un peluche rojo con un chaleco azul que a su vez arrastra otra muñeca de la mano, se acerca a una casa durante la noche mientras las luces proyectan una iluminación anaranjada. El cielo está muy nublado y tiene un color oscuro y tenebroso. El título de la película tiene la O de "loves" como con dos ojos dibujados con cruces a mano y la O de "you" tiene tres gotas. El tagline de la película es "Hell Hath No Fury Like a Teddy Scorned".

La historia de Benny te quiere

«El infierno no tiene tanta furia como la de un peluche despreciado.»

Jack trabaja en una empresa juguetera y su sueño es ser un diseñador de renombre. También tiene cerca de cuarenta palos y vive con sus padres, en una habitación donde todavía puede ser el niño que nunca ha querido dejar de ser. Ocurre que por un accidente queda huérfano. También que tras un varapalo en el trabajo decide volverse un adulto serio y manda sus posters, juguetes y peluches al trastero.

Acabar dentro de una caja no le sienta bien a Benny, que siempre fue el peluche preferido de Jack. Entonces Benny cobra vida y comienza a eliminar a cualquier competencia para que Jack y él puedan estar siempre juntos y felices.

Benny te romperá el corazón mientras te apuñala diciendo «Benny te quiere, juega con Benny». Y no por el motivo que crees.

La crítica

Quiero empezar por el propio Benny. El diseño del peluche es adorablemente feo, pero con el encanto de ser un peluche real. En el metraje han tenido el buen criterio de mantenerlo como un peluche y no lo antropomorfizan como pasó con Chucky o con Dolls (la de Stuart Gordon). Maldita sea, el 90% de la película funciona por cómo es él.

Benny no tiene ni expresividad facial, ni dice más que la media docena de frases pregrabadas de un muñeco de ese tipo como tampoco tiene articulaciones. Esto último es muy divertido, porque cuando se mueve sus movimientos son los que tendría si hubiera un niño sosteniéndolo y desplazándolo. O sea, se mueve como a saltitos con las piernas rectas desviándose a un lado y otro un poco al azar cuando tocan el suelo, y sus bracitos están siempre rectos.

Junto a Benny los efectos especiales están francamente bien a pesar del eximio presupuesto. Hay escenas con CGI o cromas que te pueden hacer dudar si son lo uno, lo otro, o de verdad hay algo ahí. Los efectos prácticos también son competentes, si bien no son muy abundantes y, aunque se podría esperar un festival gore, no se prodiga en exceso. Tampoco es que sea para todos los gustos.

El resto de cosas cumplen sin mucho más. Holt es un hombre orquesta cuyas capacidades actorales son muy limitadas, pero que sus secundarios mejoran. Como músico no parece que se vaya a ganar la vida. De montador tiene momentos de verdadera inspiración. Como guionista los hemos visto peores, pero tiene un humor negro estupendo. Pero sobre todo es un tío que está claro que tenía un sueño y lo cumplió.

Benny te quiere no es una gran película, pero se nota la pasión detrás y, para mí, eso es de alabar. Además, a pesar de ciertas pérdidas de ritmo, resulta bastante divertida y satisfactoria, con escenas muy gratificantes plagadas de chistes y referencias que funcionan.

¿Se la recomendaría a todo el mundo? Claro que no.

Pero es de una indignidad absoluta que haya películas volviéndose virales y que no le llegan a ésta ni a la suela de los zapatos. Por no hablar de que los grandes estudios han hecho infinitud de películas sobre muñecos y ninguna tiene la frescura ni carisma de Benny Te Quiere.

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