Desafío 30d, día 23: La sesión que más ha durado

En mis grupos de juego nunca hemos sido de pegarnos sesiones maratonianas de jugar (ni siquiera con juegos de estrategia, como cuando intentábamos jugar las batallas de Warhammer 40000 más grandes posibles allá en la época de la 2ª edición), así que no hay mucho donde elegir.

La única candidata a partida “muy larga” que me viene a la cabeza fue una partida que jugamos en la madrugada de un Viernes Santo, rondando el año 96 seguramente. Empezamos cerca de la una de la madrugada y dejamos de jugar (ya por abandono de buena parte de los jugadores, que estaban para el arrastre) a eso de las 10 de la mañana del sábado.

Era una partida de Vampiro La Mascarada (primera edición) y además batimos el propio record de asistencia que hubiera por aquí: como si nos lo hubiéramos propuesto para las fechas, nos reunimos doce jugadores y un DJ. Una cosa muy espectacular en cuestión numérica que, tengo que decirlo, es bastante inmanejable a nivel de partida (y en cuestión de Vampiro, una patada directa al trasfondo).

Nunca repetiré experiencia de intentar dirigir a tantos jugadores a la vez, ni permitir que en mi mesa se siente ningún jugador con síndrome de attention whore.

Desafío 30d, día 22: Las mayores guarradas que he comido durante una sesión

Pues creo que no he comido cosas especialmente guarras durante las sesiones de juego, ya que sobre todo han sido las cosas típicas: patatas fritas, cacahuetes, garbanzos torrados, gominolas de toda clase, color y forma, y sobre todo, por encima de todo, pan de leche con Nocilla (o Nutella, según el día).

Pero vamos, cuando digo pan de leche con Nocilla me refiero a un panecillo de leche con dos centímetros de Nocilla dentro. De eso que cuando muerdes se derrama por todos lados (y corres el peligro de asfixiarte incluso antes de empezar a masticar).

Y así estaban las fichas, claro.

Desafío 30d, día 21: El PJ que me gustaría que llevara un amigo

Fácil: ninguno en concreto. Tengo claro que cada jugador es libre de elegir la clase de personaje que quiere llevar y es algo natural en los grupos (tanto veteranos como noveles) que se consulten unos a otros sobre qué llevan o dejan de llevar, de forma que la tendencia innata es a que los personajes encajen unos con otros (al menos en conceptos, a nivel de sinergia de reglas es otra cosa).

Así que por mi parte lo tengo claro, que cada cual lleve lo que le dé la gana

Desafío 30d, día 20: El PJ que me gustaría llevar

Relacionado directamente con el juego que me gustaría jugar (Shadowrun), creo que me atrae mucho la idea de llevar un personaje de un samurái callejero joven e idealista, que con el paso de las aventuras se pueda acabar convirtiendo en un cínico mercenario con la “mirada de los mil metros” o en un veterano samurái que pueda actuar como sensei para otros más jóvenes y que no pierdan el camino. La evolución, claro, dependerá de cómo se le den las cosas y las historias de las que participe.

Desafío 30d, día 19: El juego que nunca he dirigido y me habría gustado

Tengo en este caso dos enormes frustraciones pendientes con un par de juegos.

Por un lado tendríamos Zombie All Flesh Must Be Eaten (Zombie AFMBE, para los amigos) y por el otro el Señor de los Anillos CODA. En ambos lo he intentado y los dos se han quedado a las puertas de conseguirlo.

En el caso de Zombie AFMBE, siendo estrictos, se podría decir que incluso empecé a dirigir una partida en una ocasión. Haciendo gala de un sentido muy clásico la aventura comenzaba en una situación cotidiana de un día cualquiera: los personajes se encontraban en un banco cuando ocurría un atraco y las víctimas de un tiroteo posterior entre los atracadores y la policía comenzaban a levantarse después de morir y empezar su propia fiesta. Me pareció una idea estupenda para empezar una campaña en que se prolongara durante bastante tiempo y consiguiera que los personajes iniciales (gente bastante común) acabaran convirtiéndose en los reyes del mambo en una ciudad amurallada post apocalíptica (al cabo de muchos meses de sesiones y algunos años de tiempo dentro del juego). Aquello fue en 2005 (antes de que yo pudiera llegar a conocer The Walking Dead, por ejemplo, pero ni falta que me hacía teniendo vistas tantas películas de George A. Romero, Ruggero Deodato, Lucio Fulci, Lamberto Bava, etc.). Pero a uno de los jugadores se le metió en la cabeza que aquello no le gustaba y dinamitó la partida desde dentro, dando al traste con la diversión de todos y quitándome las ganas de dirigir nada. Por supuesto a semejante cretino le tengo más que prohibido sentarse a mi mesa de juego. Por los siglos de los siglos.

Con el Señor de los Anillos CODA (que nunca diré bastantes veces que es un juego muy minusvalorado), me ocurrió que cuando me hice con él ya no tenía grupo de juego habitual y se fue quedando relegado poquito a poco hasta que después de crear unos poquitos contenidos se quedó en una esquina cogiendo polvo. Pero me habría molado, hasta la fecha sigo pensando que es el juego que más coherente es con el universo de Tolkien sin excederse ni restringir.

Desafío 30d, día 18: El juego al que nunca he jugador y al que me gustaría jugar

En ese caso estaríamos hablando de uno de mis juegos preferidos: Shadowrun. Juego que me encanta en todos los sentidos y que jamás he tenido la oportunidad de “jugar como jugador”, ya que siempre he tenido que trabajarlo como DJ.

Otros a los que nunca he llegado a jugar y que me habría gustado mucho (todavía se puede dar el caso, que parece que alguno está en pleno renacer ahora) podrían ser Aquelarre (tuve un conato hace muchos años, pero se quedó en agua de borrajas), Mutantes en la Sombra (tres cuartos de lo mismo, incluso tuve la edición G2 en las manos, porque se lo compró alguien de mi grupo de juego original, pero al final nada de nada) y Rogue Trader.

Desafío 30d, día 17: Cómo me veo dentro de diez años respecto del rol

Espero que no cambie mucho, al fin y al cabo ya tengo una edad en que la vida ya está compartimentada y ya tienes asignado más o menos un trozo para cada cosa. Me veo jugando igual de poco, teorizando mucho, tal vez un poco menos al día (aunque de todas formas lo raro es que yo esté al día en el tema, que siempre llego tarde a todo) y sobre todo me veo con un par de cosas publicadas.

¿Publicadas? Sí, tengo un par de cosas por ahí que van a acabar en papel de una u otra forma y unas cuantas ideas más que pueden acabar de la misma manera. Si le interesa a alguna editorial (que una de las ideas me consta que sí) bien y si no, pues he hecho experimentos con la autopublicación por si se diera el caso de llevar adelante los proyectos por mí mismo.