Día 13, mala suerte, del Desafío 30 días para hablar del PNJ más memorable que he conocido. Esto podría haber tenido una dura pugna con quienes comentaba ayer, pero al incluir también neutrales y posibles aliados se produce el desempate.

Me retrotraigo de nuevo a mis primeros años en el rol, cuando sobre todo jugábamos al Señor de los Anillos MERP.

Por entonces, con las novelas recién leídas por buena parte del grupo, estábamos locos por conocer a sus protagonistas. De hecho no hacíamos más que insistir al director de juego para que nos dejara compartir escena con alguno de ellos. Si hasta decidimos ir al Póney Pisador y casi nos da un aire pensando en que era un lugar célebre. Así que seguimos insistiendo y algo conseguimos.

Afortunadamente, a J., el DJ, un día se le fue un poco la mano con un encuentro y lo que debería haber sido un reto ligerito a mitad de camino casi acaba en masacre. Estuvimos a punto de palmar todos, en una época en que nosotros no teníamos nada claro lo que era un TPK. ¿Cómo lo solucionó? Mató dos pájaros de un tiro y cumplió con el fanservice a la vez que nos salvaba el culo.

¡Es que pasaba por allí ni más ni menos que Galdalf! Él dio buena cuenta de los orcos, curó a unos PJs, resucitó a otros1 y salvó la jornada. Mientras todo eso ocurría, claro, todos los jugadores de la mesa con cara de ingenua ilusión porque habíamos conocido a un personaje famoso de la Tierra Media. Y no a cualquiera, no, al mismísimo Gandalf. Aunque fuera un Deus ex machina como una catedral para sacarnos las castañas del fuego. Pero nosotros felices.

Hasta aquí el hablar del PNJ más memorable, mañana será el turno del personaje jugador.

  1. Sí, ese entrañable sistema de reglas que tenía poco que ver con el espíritu del SDLA. ↩︎

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