Titular una obra nunca es fácil. La cuestión de los nombres no es baladí. El título debe ser impactante, tener gancho y memorable. Si va para nota además el nombre debe describir el contenido en sí o, mejor aún, terminar estableciendo una relación sorprendente con éste.
Muchas neuronas han fenecido buscando los mejores nombres posibles para infinidad de proyectos. No siempre los más afortunados, cierto, pero el intento está ahí. De ahí han salido títulos de películas tan estimulantes como Dead Heat, Die Hard, Extreme Prejudice, Drunken Master, Fast & Furious, Fist of Legend, Fury, Hard Boiled, Taken y muchos más. Si has prestado atención ya sabrás lo que viene.
Luego llega la traducción.
Luego esas películas se convierten en Estamos muertos… ¿o qué?, Jungla de Cristal, Traición sin límites, El mono borracho en el ojo del tigre, A todo gas, Jet Li es el mejor luchador, Corazones de acero, Hard Boiled, o Venganza. Podría ser peor. ¿Qué tienen en común todas esas traducciones? Que el título en español no tiene nada que ver con el original, ni en lo literal ni en lo expresivo.
Algunas de esas traducciones terribles se han convertido en referencia histórica del cine, como ese Die Hard pasado a Jungla de Cristal, pero eso no es lo habitual. Lo más normal es que cuando un título traducido llame la atención es por dar vergüenza ajena y nos llevemos las manos a la cabeza.
En otras ocasiones la distribuidora no tiene el valor de cambiarle por completo el nombre y lo que hace es poner “su traducción” a modo de subtítulo añadido. Porque todo el mundo necesitaba saber que Alien era El octavo pasajero. O que en Alarma Nuclear, Broken Arrow, nos lo dijeran así, no sea que alguien no se percatara del marrón que es perder un misil nuclear a los cinco minutos de película.
Los nombres en Tipos Duros
Ahora, que hemos hecho un repaso por los títulos de unas cuantas películas, casi se puede ver un patrón. Por suerte no es un patrón que esté siempre presente, pero resulta llamativo. Por poco no parece una tradición. O sí.
En Tipos Duros, el juego de rol, las tradiciones del cine de acción ochentero se toman muy en serio. Así que si los creadores de aventuras y partidas tienen un mínimo de conocimiento de idiomas, sería un sentido homenaje hacerlas con dos títulos: “el original”, sensato y coherente, y “la traducción”, que puede ir desde la fidelidad total hasta el despiporre más absoluto. Sin remilgo alguno, a por ello.
De hecho algunos títulos de películas oficiales de Tipos Duros ya lo cumplen, como puede ser Pacific Heat 4 Transoceanic, llamada Fuego en el Pacífico IV Mar de llamas, o la española Corazón de furia, que pasó a titularse Red Heart Black Rage en su tímido estreno en USA. Los ejemplos son casi infinitos.

¡Recuerda, si has llegado hasta aquí, seguir visitando el blog para conocer más detalles de ambientación y dirección de juego de Tipos Duros!

