Deus Ex en Savage Worlds

Acaba de publicarse Deus Ex Mankind Divided, el último juego de la saga Deus Ex. La continuación de Human Revolution, un juego que cuando salió rozaba la perfección. Y me encantan, todos, del primero al último (bueno, tal vez Invisible War no fuera el mejor juego del mundo). Me apasionan esos juegos, porque me encanta el género cyberpunk y porque tienen algunos de los argumentos y guiones más trabajados. Y ya si tuviera Deus Ex en Savage Worlds como setting, sería lo más de lo más en un juego de rol.

De hecho es algo en lo que llevo pensando unos días. Sin desarrollar nada a fondo, porque no puedo ahora mismo, pero sí dándole vueltas a cómo se podría hacer,  como ejercicio mental, llevar la franquicia Deus Ex a la experiencia del juego de rol tradicional.

Tener Deus Ex en Savage Worlds molaría muy mucho.

Aumentos de Deus Ex en Savage Worlds

De las cosas más interesantes de la saga DX son los aumentos cibernéticos, que están presentes desde la primera saga y son lo que cubren el espectro de habilidades e intenciones del personaje.

En Deus Ex hay dos tipos de aumentos cibernéticos: aquellos que son pasivos y los que son activos. Los efectos de los implantes pasivos son permanentes y el impacto es menor que el de los activos, que consumen energía con el uso y sus efectos son mucho más espectaculares.

Adaptar los implantes pasivos no tiene misterio ninguno. Bastaría con coger los que hay en el Science Fiction Companion  de Savage Worlds (que por si no lo sabéis ya está en proceso de traducción en España por parte de HT Publishers) y aplicarlos. En el peor de los casos adaptar directamente tampoco sería un problema por la modularidad del sistema SW, dando pequeños bonos a determinadas habilidades o considerándose objetos adicionales.

Los activos obligan a consumir una cantidad de energía que encaja muy bien con los puntos de poder en Savage Worlds. Así usas los aumentos, así gastas energia. Estos serían más parecidos a los poderes clásicos en SW y sus resultados en juego se incrementan respecto de los otros, que además la mayoría ya están disponibles: el Escudo Cristalino de Deus Ex es el poder de Invisibilidad, el Tesla es un poder de sueño, etc. ¿Qué habilidad podrían tener asociada? Acertaste: Praxis.

Y como ornamentos todos podrían tener “ciberimplantes” o “aumentos cibernéticos“, lo que les hace que tengan origen tecnológico y no sean algo mágico.

¿No parece difícil, no?

Adam Jensen haría un personaje cojonudo en Savage Worlds

En Deus Ex, al igual que en Savage Worlds, resulta que la experiencia es lo que hace desarrollar el dominio de alguno de esos implantes. Ya decides tú si estaba todo ahí y “se activa” a través del aprendizaje o que se reconfiguran según lo que hace el personaje. ¿Eso es una conversión directa a adquirir los aumentos como si fueran poderes o me lo parece a mí? Ya ponerle un precio en dinero queda a gusto del consumidor y del DJ, pero no me parecería despreciable considerar sumar ambos costes: si quieres los implantes necesitarás dinero y acumular experiencia.

Armas y equipo de Deus Ex en Savage Worlds

Esto es lo más fácil. Abrimos el Science Fiction Companion y está todo. De verdad. Si necesitas armaduras están ahí. Cuando quieres el fusil de asalto FR-27 tienes las armas flechette. Por si necesitas las nanocuchillas son, seguramente, como una espada corta monomolecular. No hace falta buscar más, cuesta cero localizarlo todo en ese suplemento.

Y no, HT no me ha pagado para dorarle la píldora a su próximo suplemento. Aunque yo me dejo querer. XD

Deus Ex, una maravillosa saga cyberpunk

Deus Ex es, posiblemente, la mejor saga de juegos de rol de PC y consola que existen hasta la fecha. Incluso contando el tropiezo que fue Invisible War, el segundo de la línea, demasiado consolero, sigue estando, mínimo, en el top diez del gremio rolero. Y desde luego es mi número uno en un podio en el que la siguen de cerca los Elder Scrolls y los Fallout.

Un escenario de Deus Ex Human Revolution.

Lo que hace grande, si no enorme, a Deus Ex (cualquiera de sus tres encarnaciones, de momento), es la complejidad de su trama principal, la dificultad medida al milímetro, los aprietos morales en los que te ves inmerso mientras juegas y la libertad con la que afrontar los retos que el juego pone ante ti.

Nada de historias simples en las que eres el héroe: en Deus Ex puedes ser el héroe, el villano, o puede que crear ser uno de los dos y descubras que estás en el bando contrario (y que te pase varias veces). Una saga en la que descubrir lo que ocurre, lo que ocurre de verdad, es un acicate tan bueno para seguir avanzando como la propia jugabilidad. Tal vez tengan el defecto de que lo que haces a lo largo del juego no tiene tanta importancia como las decisiones en los momentos críticos, pero esas opciones te ponen en verdaderos aprietos morales a poco que lo pienses. Y ninguna es una que te gustaría tener que tomar.

Todos los personajes protagonistas de Deus Ex son tipos de grandes recursos (aunque para el siguiente ya podrían poner una chica como protagonista, o dar a elegir), y como tal cada situación siempre tiene múltiples formas de resolverse. Desde el combate abierto a la infiltración, pasando por el hacking, el término medio, y la búsqueda de trayectos no transitados. Algunas de las opciones que puedes tomar para resolver una situación sólo eres consciente de haberlas pasado por alto cuando ya has acabado con el tema, y es que Deus Ex es un laberinto de posibilidades.

Adam Jensen, el protagonista de Human Revolution y el futuro Mankind Divided

Todo eso remozado con las consabidas opciones de mejora del personaje, típicas de los “juegos de rol” de ordenador y consola, que se han simplificado respecto del primer juego pero han ganado en funciones. Deus Ex es uno de esos juegos en que conscientemente terminas eligiendo el camino más difícil porque es el que te reporta más puntos de experiencia y hace más poderoso a tu personaje, incluso cuando eso no siempre es lo más práctico o lo moralmente correcto. Tú decides cómo hacer “el trabajo”, si de forma sutil, con infiltración y hacking o dejando un reguero de cadáveres haciendo uso de multitud de armas y mejoras de combate.

Si tengo que sacarle un defecto sería que, en un intento de mantener siempre una multitud de caminos para el jugador, a veces el nivel de dificultad de las acciones de la trama principal en algunos caminos se vuelve más asequible que las misiones secundarias o incluso las exploraciones, resultando un poco extraño y artificioso. Por suerte las mil cosas por hacer y encontrar y la historia hacen que se te olvide eso.

¿Y por qué estoy hablando hoy de juegos de ordenador si nunca lo hago? Porque hace unos días acabé Deus Ex Human Revolution y me volvió a enamorar del género cyberpunk, del transhumanismo y de las conspiraciones. Es un juego que a día de hoy se puede conseguir por unos pocos euros y que vale cada céntimo de lo que cuesta. No puedo por menos que recomendarlo.

Por si fuera poco ya está anunciado el siguiente: Mankind Divided, que parece continuar a partir del cuarto final posible de Human Revolution, y que nos volverá a poner en la piel del bueno de Adam Jensen, siendo entonces los dos únicos juegos de la saga que se continuan de forma directa y comparten protagonista (que cada día es más duro). Ya que estoy os dejo también el trailer de éste.

¿No os pica la curiosidad? Pues ya sabéis…

Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, dejo constancia de que el blog va a entrar en “modo vacaciones” y durante agosto no voy a actualizar ni nada (aunque responderé comentarios si los hubiere, cosa rara). A partir de septiembre volveré con más material para todos los juegos y tal vez alguna sorpresa. ¡Pasad buen agosto!