[Tipos Duros] ¿Y si me dicen que es una mierda?

Una de las ventajas de tener un blog con tan pocas visitas y unos proyectos tan poco relevantes para el resto del mundo es que no recibo críticas. Una de las desventajas de tener un blog con tan pocas visitas y unos proyectos tan poco relevantes para el resto del mundo es que no recibo críticas.

Dicho esto ya puedo seguir.

El Chuache con buena cara.
Ya está mi juego en internet. La voy a petar.

La comunidad rolera de internet, cinco palabras y una mentira, parece tender, por unos u otros motivos, a una polarización extrema en sus opiniones, generando grupúsculos y lobbys que llegan a generar presión social para extremar aún más los puntos de vista. Es por eso que dije lo de cinco palabras y una mentira: “la comunidad rolera de internet” no es una comunidad, es sólo un montón de gente que tiene una afición por cosas parecidas pero que ni siquiera llega al entendimiento de hacer piña cuando la amenaza es externa. Existen odios enquistados que llevan a grupos a odiar a otros y son habituales afirmaciones como “yo no compro a esa editorial porque [insértese aquí el nombre de un editor o autor] es un gilipollas” o “ese juego es basura porque lo ha tocado [ídem]”.

Pero me estoy yendo por los cerros de Úbeda. Yo lo que quería hablar es de lo que podría ocurrir si un día Tipos Duros (o cualquiera de mis proyectos secretos) llega a ser “algo” como para que llame la atención y alcance la masa crítica necesaria para que empiecen a llegarme críticas o “críticas” negativas. Hay que tener en cuenta que eso es inevitable: la relevancia conlleva la visibilidad y la visibilidad trae consigo que más y más gente tenga una opinión al respecto.

Me gustaría decir que tengo estómago, voluntad y paciencia (otros dirían que cojonazos) para encajar cualquier cosa que se me diga, pero nunca se ha dado el caso hasta la fecha y si he de fiarme por cómo han reaccionado muchos antes que yo entonces estoy jodido.

Chuache mosqueado.
¿¿Que han dicho qué de mi juego??

Muchos otros con más experiencia, con más relevancia, importancia y, eso por descontado, mucho más publicado (yo sólo tengo en mi haber artículos en la extintísima revista 2d10 y ser de los ganadores del Criterium Cliffhanger del que nunca más se supo), se han tomado de manera personal las críticas, fundadas o infundadas, a sus obras y han entrado en dinámicas de auténticas batallas dialécticas en las que la defensa de la obra es la primera víctima. Yo tampoco soy un monje budista para estar exento de ego y orgullo, así que no descarto que me pase lo mismo. Sobre todo si llego a algo.

¿Entonces qué puedo esperar que ocurra? Existen dos ejes en las que se mueve la crítica: fundamento y corrección. Puede estar más o menos fundamentada, según si conoce o no bien el tema al que se refiere la crítica; y puede ser expresada con más o menos corrección según la fórmula del lenguaje en que se expresa, pudiendo ser emitida de forma educada o ciscándose en los muertos más frescos. Eso nos da cuatro combinaciones y dos posibilidades.

Con la experiencia que tengo viendo la blogocosa desde la barrera lo menos común suele ser la crítica fundamentada y correcta, aunque me parece la más deseable y muy interesante de cara a mejorar cualquiera de mis proyectos. Vive dios que me encantaría haber tenido alguna, pero no he tenido tanta suerte.

Las otras combinaciones van todas al mismo saco y supongo que dependerá de mi estado de humor que irá desde contestar pidiendo más datos a ignorar el comentario.

La pregunta del millón es ¿seré capaz de resistir y no entrar al trapo ante cualquier desencuentro dialéctico? Pues no lo sé, porque no me he visto en realidad en esa tesitura, pero creo que tengo un par de ventajas para ello. Nadie machaca más a mis obras que yo mismo, de forma absoluta: escribo la décima parte de las ideas que tengo y me parecen medio decentes, y sólo dejo ver al mundo un tercio de todo eso cuando creo que alcanza un mínimo. Y por último sé que mis obras son algo que ha salido de mí pero no son yo, de la misma manera que una palabra de ánimo o mis defecaciones: unas molan y otras apestan.

Por ejemplo, sin ir más lejos, esta entrada. Está escrita de forma más o menos correcta (para no tener repaso posterior y estar escrita del tirón), como autobombo no es gran cosa de todas formas, y a nivel de rol no tiene una mierda de utilidad.

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