[Carrusel Bloguero] ¿Qué haces?

El blog Memorias de un Rolero hace este mes de cicerone del Carrusel Bloguero de Juegos de Rol y propone algo, a priori muy habitual en nuestras mesas, pero muy poco común en los blogs: describir una escena rolera y darle a los lectores la oportunidad de aportar lo que harían sus personajes (sin necesidad de tener que explicar qué juego ni qué clase de personaje, como si fuera una partida ya preparada y directa a la acción).

Algo tan sencillo y que a la misma vez dice tanto. ¿Por qué? Porque al exponer una narración espontánea, tengo claro que cada rolero da su mejor lado: elegirá casi seguro una de sus ambientaciones de referencia y le imprimirá su propio estilo, que, aunque visto mal puede dar algo de miedo, dice mucho sobre las personas.

Sin más dilación…

En la calle apenas titila una bombilla en una larga hilera de farolas destrozadas. El vehículo frena bruscamente al llegar a la oscura intersección, desde la que se atisban rápidos destellos intermitentes e irregulares al fondo de varias de las calles. Un segundo después, una estela de fuego y humo cruza a lo largo de la calle, desatando el caos. El vehículo salta y se vuelca sobre su costado mientras tú y tus compañeros os golpeáis con la pequeña tormenta de pequeños objetos que vuelan por el interior. Te levantas, dolorido, apoyándote en el cadáver de uno de tus amigos: tiene el cuello aplastado por el golpe. Todo lo rápido que podéis os ajustáis el equipo y abrís la puerta trasera, cuya hoja cae sobre el suelo con fuerza.

El conductor está ya fuera, parapetado tras vehículo, apoyando la espalda en el techo. Consulta los datos de la misión y os enseña, por última vez, las fotos de vuestros seres queridos.

– Cambio de planes – os dice -, debe ser una batalla tribal y parece quedar justo entre vosotros y el taller clandestino. Os esperaré aquí. Recordad que somos hombres de honor, traednos las memorias con los planos que os hemos dicho y soltaremos a vuestros familiares. Morid y soltaremos a vuestros familiares también. Traicionadnos y suplicarán que les dejemos morir.

Al fondo de la calle el tableteo de las armas automáticas persiste, provocando ocasionales silbidos de balas perdidas que pasan alrededor del vehículo y a veces impactan en él. Al cabo de unos segundos,las ráfagas se dirigen en vuestra dirección y os percatáis de que una de las bandas se cree rodeada y os ataca como si fuerais parte de su enemigo. El combate se recrudece mientras evaluáis vuestras posibilidades.

Una tapa de alcantarilla salta por los aires en una explosión de gas y durante unos segundos la llama ilumina toda la calle antes de extinguirse. Debe haber al menos una veintena de pandilleros en pleno combate.

¿Qué haces?