[La Marca del Este] Los Hermanos del Acero, emblema y miembros importantes

Emblema de los Hermanos

Disponen de dos emblemas que pueden utilizar de forma indiferente. El primero es un antebrazo con el puño cerrado hacia arriba. El segundo es un martillo y una espada puestos en aspa.

Personajes importantes de los Hermanos del Acero

Err’Ik Ad Damms, Capitán y Fundador de los Hermanos del Acero
  • CA: 2
  • DG: 8 (34 puntos de golpe)
  • Movimiento: 10m
  • Daño: Martillo de perdición 1d6+4
  • TS: Como un bardo de nivel 7.
  • Moral: 10
  • PX: 1260
  • Alineamiento: legal

Err’Ik es un bardo extraño, que pasó de las pendencias de taberna a proteger a los indefensos y fundar los Hermanos en un intento de conseguir que Reino Bosque fuera un lugar más seguro. Es un hombre rubio de mediana edad, bajo y robusto (aunque sin llegar al extremo de los enanos), con una voz prodigiosa y una mayor habilidad aun con el martillo.

Siempre va equipado con el Martillo de perdición original y una de las pocas Escamas de la Justicia conocidas.

Thoren Mile, Sargento Reclutador errante
  • CA: 2
  • DG: 6 (56 puntos de golpe)
  • Movimiento: 9m
  • Daño: Espada larga mágica (+2) 1d6+4
  • TS: Como un guerrero de nivel 6.
  • Moral: 9
  • PX: 440
  • Alineamiento: legal

Thoren Mile es uno de los miembros más antiguos de los Hermanos y sin duda el Reclutador más activo. Recorre a caballo el Reino Bosque sin prisa alguna, ofrecienco unirse a la cofradía a aquellos que encuentra que son dignos de llevar el emblema del puño alzado.

Siempre va equipado con una armadura de bandas, una espada larga y un escudo.

[La Marca del Este] Los Hermanos del Acero, ritos y organización

Rituales de los Hermanos del Acero

La cofradía da mucha importancia a los rituales de grupo, aunque no es que se pueda decir que sean muy estrictos con las formas. Lo más habitual es que se reuna el mayor número posible de hermanos de las inmediaciones y se reciten algunos de los versos de juramentos o amenazas al mal, mientras se come en abundancia y se riega con abundante vino y licor, a la par que cada Hermano cuenta sus últimas andanzas de forma más o menos exagerada.

Para entrar a formar parte de la hermandad, es tan fácil (y tan difícil) como presentarse ante algún miembro con un cargo de Sargento Reclutador y ofrecer indicios de una reputación intachable ligada al lado del bien, así como pruebas de la derrota de algún monstruo maligno o la resolución de un mal de cierto alcance. Después debe enfrentarse a una serie de demostraciones en las que el reclutador tantea las capacidades del postulante y que quedan a elección de aquel tanto la elección de las pruebas como la evaluación en sí. Si se pasan las pruebas entonces se entrega una capa con la librea de los Hermanos del Acero y el postulante se convierte de forma inmediata en uno.

Existe también un ritual de combate honorable por el que cualquier Hermano puede retar a otro a combate singular en cualquier momento; se puede negar el reto, pero no está bien visto. Entonces ambos combaten a primera sangre o hasta que uno se rinde, según hayan acordado. Al contrario de lo que pudiera parecer, lejos de servir para crear rencillas y conflictos entre los Hermanos, en muchas ocasiones ha servido para establecer relaciones verdaderamente fraternales y de maestro-alumno. Por extensión, el ritual de combate honorable también diferencia a los verdaderos Hermanos de aquellos que sólo se intentan hacer pasar por ellos. Al fin y al cabo ¿quién querría exponerse a ser retado en combate por la élite?

Organización de la cofradía

Los Hermanos del Acero tienen una organización simple y efectiva, en parte gracias a que su número nunca es demasiado grande (los Hermanos no son unos suicidas, pero sus ocupaciones les producen un índice de mortalidad bastante alto).

En primera instancia están los Capitanes que, además de los dos fundadores (también conocidos por ser los dos bardos con mayor suerte del mundo), organizan los grupos de las ciudades grandes y las concentraciones para misiones de gran envergadura. Después se encuentran los Sargentos, que se encargan de organizar a los Hermanos en los pueblos y ciudades con sede permanente, mientras que los Hermanos Errantes se mueven por todo el territorio sin atender a ningún superior en particular, pero debiendo responder ante el que exista en la zona que haya.

Los Reclutadores son Sargentos de amplia experiencia, que han luchado durante largos años y son demasiado ancianos (o demasiado mutilados) para la vida activa. A pesar de compartir rango con los Sargentos normales los Reclutadores rara vez toman parte en misiones y son menos dados a ejercer como organizadores, a menudo siendo un cargo paralelo al del Sargento más joven y activo.

[La Marca del Este] Los Hermanos del Acero

Un paladín armado con escudo grande y martillo.Los Hermanos del Acero son una cofradía de mercenarios que sólo lucha por aquellas causas en las que creen que existe justicia y en pos de la libertad de unos y otros, independientemente de su procedencia o raza. Los Hermanos del Acero (como su propio nombre parece indicar) son sobre todo hombres de armas: guerreros, exploradores y paladines, pero también admiten a miembros de otras profesiones siempre y cuando su alineamiento sea bueno.

El credo es bien sencillo: proteger el bien y defender la libertad a cualquier precio excepto el asesinato a sangre fría aun a costa de la propia vida, y por supuesto, el apoyo a cualquier otro Hermano. Los Hermanos del Acero prefieren acciones de defensa y rara vez participan en asaltos excepto que el resultado de no hacerlo sea la muerte de inocentes. Por supuesto, jamás atacan a nadie sin que haya actuado contra otros (incluso aunque una criatura sea malvada, si no comete actos malvados realmente perniciosos es muy difícil que provoque una reacción de los Hermanos.

Los actos de delincuencia más comunes no constituyen para la cofradía motivo de acciones contundentes, y se procura capturar a los malhechores para entregarlos a las autoridades de cada lugar. Eso puede incluir camorristas, ladrones, tahúres,…

Sin embargo la fama de los Hermanos no viene de sus acciones contra criminales comunes. Cuando alguien o algo se hace merecedor del filo de la espada según el credo de los Hermanos no hay manera humana de que cesen en su intento de eliminarlo. Sólo los crímenes más horrendos pueden hacer que alguien se convierta en el objetivo de los Hermanos del Acero, pero en ese caso se reúne un número suficiente de ellos y se lanzan a su destrucción sin más cuidado que evitar el perjuicio de inocentes. Siempre encontrarán la manera de localizarlo y acabar con él, eliminando toda resistencia con un celo justiciero imparable, aniquilando cualquier secuaz que sea tan estúpido como para cruzarse en su camino.

Un Hermano rompiendo las cadenas.Los Hermanos son implacables cuando entran en batalla y rara vez se retiran, a pesar de que parezcan tener todas las cosas en contra, cuando se trata de detener la amenaza de un malvado. Sin embargo no son fanáticos descerebrados y utilizaran estrategias elaboradas cuando la situación lo requiera y saben retirarse para volver con más fuerza si ven que su muerte puede ser en vano.

Hay miembros de los Hermanos del Acero en casi todas las ciudades de Reino Bosque, dependiendo el número de la cantidad de población. En las ciudades más grandes puede haber una sede con varias decenas de miembros y en las aldeas más pequeñas es posible que apenas haya uno que viva a caballo entre varias de ellas. Se podría decir que su sede está en Marvalar donde una vez al año se reúnen todos los que no están en una misión, para recitar los juramentos de hermanamiento y celebrar el aniversario de la fundación por todo lo alto y abundante vino.

Los líderes de la cofradía son Err’Ik Ad Damms y Jued Maiur que, curiosamente, son bardos. Ambos se encuentran, por lo general, en Marvalar, aunque en ocasiones viajan en apoyo de grupos de Hermanos cuando una misión es bastante importante.

Para escuchar el sonido de la libertad muchos han dado su vida, lucharon por tí y por mi.
Su memoria vivirá siempre en silencio. Ahora es nuestro momento de ser libres.
Decid las palabras y seréis libres, desde las montañas hasta el mar.
Lucharemos otra vez por la libertad.