Deus Ex, una maravillosa saga cyberpunk

Deus Ex es, posiblemente, la mejor saga de juegos de rol de PC y consola que existen hasta la fecha. Incluso contando el tropiezo que fue Invisible War, el segundo de la línea, demasiado consolero, sigue estando, mínimo, en el top diez del gremio rolero. Y desde luego es mi número uno en un podio en el que la siguen de cerca los Elder Scrolls y los Fallout.

Un escenario de Deus Ex Human Revolution.

Lo que hace grande, si no enorme, a Deus Ex (cualquiera de sus tres encarnaciones, de momento), es la complejidad de su trama principal, la dificultad medida al milímetro, los aprietos morales en los que te ves inmerso mientras juegas y la libertad con la que afrontar los retos que el juego pone ante ti.

Nada de historias simples en las que eres el héroe: en Deus Ex puedes ser el héroe, el villano, o puede que crear ser uno de los dos y descubras que estás en el bando contrario (y que te pase varias veces). Una saga en la que descubrir lo que ocurre, lo que ocurre de verdad, es un acicate tan bueno para seguir avanzando como la propia jugabilidad. Tal vez tengan el defecto de que lo que haces a lo largo del juego no tiene tanta importancia como las decisiones en los momentos críticos, pero esas opciones te ponen en verdaderos aprietos morales a poco que lo pienses. Y ninguna es una que te gustaría tener que tomar.

Todos los personajes protagonistas de Deus Ex son tipos de grandes recursos (aunque para el siguiente ya podrían poner una chica como protagonista, o dar a elegir), y como tal cada situación siempre tiene múltiples formas de resolverse. Desde el combate abierto a la infiltración, pasando por el hacking, el término medio, y la búsqueda de trayectos no transitados. Algunas de las opciones que puedes tomar para resolver una situación sólo eres consciente de haberlas pasado por alto cuando ya has acabado con el tema, y es que Deus Ex es un laberinto de posibilidades.

Adam Jensen, el protagonista de Human Revolution y el futuro Mankind Divided

Todo eso remozado con las consabidas opciones de mejora del personaje, típicas de los “juegos de rol” de ordenador y consola, que se han simplificado respecto del primer juego pero han ganado en funciones. Deus Ex es uno de esos juegos en que conscientemente terminas eligiendo el camino más difícil porque es el que te reporta más puntos de experiencia y hace más poderoso a tu personaje, incluso cuando eso no siempre es lo más práctico o lo moralmente correcto. Tú decides cómo hacer “el trabajo”, si de forma sutil, con infiltración y hacking o dejando un reguero de cadáveres haciendo uso de multitud de armas y mejoras de combate.

Si tengo que sacarle un defecto sería que, en un intento de mantener siempre una multitud de caminos para el jugador, a veces el nivel de dificultad de las acciones de la trama principal en algunos caminos se vuelve más asequible que las misiones secundarias o incluso las exploraciones, resultando un poco extraño y artificioso. Por suerte las mil cosas por hacer y encontrar y la historia hacen que se te olvide eso.

¿Y por qué estoy hablando hoy de juegos de ordenador si nunca lo hago? Porque hace unos días acabé Deus Ex Human Revolution y me volvió a enamorar del género cyberpunk, del transhumanismo y de las conspiraciones. Es un juego que a día de hoy se puede conseguir por unos pocos euros y que vale cada céntimo de lo que cuesta. No puedo por menos que recomendarlo.

Por si fuera poco ya está anunciado el siguiente: Mankind Divided, que parece continuar a partir del cuarto final posible de Human Revolution, y que nos volverá a poner en la piel del bueno de Adam Jensen, siendo entonces los dos únicos juegos de la saga que se continuan de forma directa y comparten protagonista (que cada día es más duro). Ya que estoy os dejo también el trailer de éste.

¿No os pica la curiosidad? Pues ya sabéis…

Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, dejo constancia de que el blog va a entrar en “modo vacaciones” y durante agosto no voy a actualizar ni nada (aunque responderé comentarios si los hubiere, cosa rara). A partir de septiembre volveré con más material para todos los juegos y tal vez alguna sorpresa. ¡Pasad buen agosto!

Cosicas curiosas VII

Después de mucho tiempo retomo las Cosicas Curiosas con otra pequeña recopilación de enlaces que, creo que, aportan material más que interesante para buscar la inspiración creativa en el mundo real.

  • ¿Qué ocurriría con la explosión de una bomba nuclear? Pues en Hipertextual me descubrieron Nukemap, una aplicación online que te permite saberlo. Seleccionas el tipo de bomba, el lugar del mundo y unas cuantas opciones, y te permite saber el radio afectado por las diferentes zonas de afectación, el número de víctimas, la zona de dispersión de la radiación, etc. Una herramienta que pone los pelos como escarpias por sus implicaciones pero que tiene una utilidad incontestable como documentación.
  • Y para cosica curiosa la descripción que hace Yuri en su pizarra de lo que era la vida en el pasado. Muy útil para tener claro que hasta en las ambientaciones más oscuras solemos ser muy buenos con lo que es el mundo y con quienes lo pueblan. Un infierno en la tierra nos parecería. Ríete tú de la “fantasía oscura”. Es una entrada de hace unos años, pero hasta donde sabemos el pasado sigue siendo el mismo.
  • Si hay algo que siempre produce cierta sensación de congoja e inspiración apocalíptica son las ruinas y ciudades abandonadas. Según contaron en Xataka en China existen varias ciudades así, con el agravante de que jamás fueron habitadas. Entre ellas destaca Yujiapu, que podría incluso parecer una ciudad abandonada. Con su historia y las imágenes no cuesta imaginar que dentro de una ciudad abandonada se puedan dar juegos de caza del hombre o ser bases ocultas de grupos subversivos o incluso peor.
  • Y de ciudades abandonadas pasamos a micronaciones. Estados (unos pocos reconocidos, la gran mayoría una gran broma) situados dentro de otros estados y cuya existencia es incluso discutible desde el concepto, pero que están ahí. Sin duda no son Latveria, pero con lo que cuentan desde Hipertextual, no es difícil llegar a poner otras micronaciones en el mapa que sirvan a nuestras ideas argumentales o incluso usar las que ya existen.
  • Para terminar una curiosidad que, si bien no llega a servir seguramente como inspiración argumental, sí que puede dar para una escena muy interesante y que se sale de lo habitual en cuanto a escenario. Desde el blog Fogonazos nos descubren el lugar en que se suele llevar a los aviones en pruebas a extremos ambientales. Como mínimo daría para un tiroteo diferente.