Crónica de una partida anunciada (o cómo me lo pasé en las Ludus Myrtea)

El sábado estuve en las jornadas Ludus Myrtea. Ocurrió después de que en su día decidiera liarme la manta a la cabeza (y el papel de aluminio, que también hay que protegerse de la CIA) y hacer una partida pública de exhibición de Tipos Duros.

Sólo pude ir el sábado y no todo el día, pero os diré lo que vi: montones de personas pasándoselo pipa, juegos y actividades a docenas, un concierto que sonaba genial (aunque algo pronto en cuestión de horario, que a las partidas de rol que se alargaron les comió el final), y buen rollo a raudales. Tampoco me voy a extender en esto porque ya habrá docenas de reseñas diciendo lo mucho que molaron. No soy muy de asistir a jornadas, como todo el mundo en la Asociación Nacional de Antisociales sabe, pero el año que viene volveré.

Ahora voy a centrarme en la partida. Decidí usar una historia ya probada, como es Ruedas y Mataderos (el primer capítulo de la serie clásica de Wildspring, para más señas), utilizando además los personajes del casting original de la serie. Es decir Norman Jackson (veterano de guerra traumatizado), Frank Castillo* (taxista muy concienciado), Elizabeth McCray* (activista contra el maltrato) y Charles Lanier (abogado resentido), gente normal, metidos a justicieros de la ciudad en pos de pararle los pies a una banda de moteros criminales que están dejando Wildspring hecho un solar.

Siendo el capítulo de la serie original lo adecuado era jugarlo en el año 1987, con sus particularidades que lo diferencian de la actualidad. Y tuve una suerte monumental con el grupo al que dirigí.

Por desgracia y mi lamentable memoria no recuerdo cómo se llamaban los jugadores a los que tuve la suerte de dirigir (a decir verdad creo recordar el nombre de dos de ellos, pero tampoco lo tengo muy seguro y creo que sería un agravio comparativo poner el nombre de unos y no de otros; como me consta que se quedaron con la dirección del blog me gustaría que pudieran darme un tirón de orejas y chivarme el nombre de todos, para corregir mi desastre memorístico). Pero sí que tengo muy clara otra cosa: dificilmente podría haber encontrado un grupo mejor al que dirigir por primera vez Tipos Duros “en abierto. Resultaron ser gente muy abierta, dispuestas a lidiar con lo que fuera, y con suficiente veteranía como para recordar los 80 y las series y películas.

El grupo captó enseguida el concepto de Tipos Duros y después de repartirse los personajes estaba claro que se vieron bastante cómodos metidos en faena de ser un trasunto salvaje de El Equipo A o un crossover entre Magnum, Corrupción en Miami y muchas más. El sistema de Savage Worlds se les hizo divertido (en particular las mecánicas que incluyen cartas, que dijeron que le daban un puntito extra a la gracia del juego) y lo pillaron fácil (aunque la falta de costumbre hizo que se tuvieran que ir recordando entre ellos el uso del dado salvaje), provocando especial risa los Rasgos de Molonidad (claro).

Lo de las interpretaciones fue enormérrimo. Los clichés salieron por uno y otro lado provocando muchas situaciones de risas abundantes y por momentos podría haber estado guionizando Tarantino; a los personajes los llevaron casi como si los hubieran hecho a propósito. ¡Y algunos de los planes que hicieron no habrían sido más “tipodurescos” ni planeados con antelación! (Y no puedo contar más sin empezar a hacer spoilers a quienes pueda dirigir la misma aventura en el futuro.) No tengo más que alabanzas para los jugadores. En otra franja de edad, no tan abiertos, más o menos lanzados y la partida no habría resultado tan satisfactoria. ¡Chapeau por vosotros, gente!

Justo por la buena sensación que me transmitieron me relajé un poco y aunque me consta que se me escaparon algunos detalles juraría que se lo pasaron bastante bien. Esa era la idea, claro. Al acabar me preguntaron bastante sobre el sistema de juego y por Tipos Duros en sí (y cuando salía escuché a alguno alabar la idea del juego, diciendo que no entendía cómo no se le había ocurrido a alguien antes; ya os podéis hacer a la idea del orgullo que me dio eso; si no hablaban de Tipos Duros por favor no me lo digáis), porque ambos dos les llamaron la atención.

Como conclusión diré que la partida (y las jornadas en general) superó mis mejores espectativas y quedé convencido de volver el año que viene incluso pensando en dirigir dos partidas en lugar de una.

Voy a aprovechar el momento para agradecer a los organizadores del evento y al grupo de jugadores que salvó Wildspring el sábado, por las buenas sensaciones que me he llevado del evento. ¡El año que viene más!

* Estos personajes son todavía inéditos por aquí.

[Savage Worlds/Tipos Duros] Charles Lanier

Una foto de Idris El... digo... Charles Lanier.
Charles Lanier

Nacido en una de las peores zonas del Bronx, Lanier tuvo claro desde niño que quería salir de allí y sacar de allí a todos los que pudiera. Tuvo problemas con las bandas, experimentó con las drogas e incluso cometió algunos pequeños delitos, porque salir de entre la podredumbre exige sacrificios, pero a pesar de ello siempre tuvo claro cuál era su objetivo y se lanzó con gran fuerza de voluntad a ello.

Consiguió una beca para la universidad y se dejó la piel hasta conseguir acabar la carrera de derecho siendo uno de los estudiantes más brillantes. A pesar de ello muchos lo miraban por encima del hombro y le costó encontrar trabajo: porque es negro. Pero eso no le impidió, con más trabajo aún, crear su propio bufete y dedicar buena parte de sus esfuerzos a defender a aquellos que han compartido su desafortunado origen y tratar de hacer mejor la vida de todos ellos.

Trabajando desde dentro Lanier ha visto, por desgracia para él, que el sistema legal dista mucho de ser perfecto. El dinero y la influencia llegan a dictar demasiadas veces quién es culpable y quién no, haciendo que muchos que deberían estar entre rejas sigan libres cometiendo tropelías y muchos inocentes paguen por delitos que no han cometido. Mucho de lo que ha ocurrido dentro de su Bronx natal lo han provocado las manipulaciones al sistema y no está dispuesto a quedarse de brazos cruzados: si el sistema no hace verdadera justicia entonces él hará lo que ha hecho siempre y la conseguirá por su propio esfuerzo.

Es un hombre maduro de color, delgado y alto con el pelo muy corto, la perilla pulcramente delimitada y expresión afable aunque firme. Habla con una cadencia suave y meditada, consiguiendo que todos atiendan cuando lo hace.

Atributos: Agilidad d6, Astucia d8, Espíritu d8, Fuerza d4, Vigor d6.

Habilidades: Conducir d6, Pelear d4, Apostar d4, Investigar d8, Conocimiento (leyes) d8, Notar d6, Persuadir d10, Disparar d6, Provocar d4.

Carisma: +2; Paso: 6; Parada: 4/5; Dureza: 5/6

Ventajas: Carismático, Conexiones (Policía), Afortunado.

Desventajas: Manazas, Cauto.

Convicción: Yo soy la Justicia.

Rasgos de molonidad: Duro como el acero, Sólo me duele cuando me río.

Equipo: Ropa de calidad, reloj de bolsillo, cámara de fotos convencional, Smith & Wesson Bodyguard .38 Special (Alcance 25/50/100, Daño 2d6, CdF 1, PA 1, Revólver) y 400$.

Charles Lanier es uno de los protagonistas iniciales de la serie original de Wildspring. Como personaje de Savage Worlds es un personaje Experimentado (con 20 puntos de experiencia) y puede ser utilizado en cualquier partida genérica simplemente ignorando sus Rasgos de Molonidad y su Convicción.