La gran controversia del rol

Al contrario de lo que se piensa de forma habitual, la gran controversia sobre el rol no es si mazmorreo sí o mazmorreo no, no es el aparente conflicto entre la vieja escuela y los hippies indies, ni siquiera si es mejor el D10 o el D20 (entre otras cosas porque cualquier señor del dolor sabe que el rey es el D4).

La más real y contundente controversia es: ¿cómo se pronuncia Cthulhu?

[La Marca del Este] Fuente de los deseos (objetazo mágico)

A pesar del nombre las fuentes de los deseos son más bien fuentes transmutadoras, pues convierten unas clases de tesoros en otros a partir de la propia voluntad de quien las utiliza. Aunque no se puede decir que sean muy fiables. Habitualmente toman la forma de fuentes poco profundas, algunas de aspecto sencillo y otras con escrituras rúnicas y filigranas decorativas muy elaboradas cuyas aguas emiten un tenue resplandor que las identifica como mágicas.

Cualquiera puede utilizar una fuente de los deseos. Es tan simple como desear un objeto con mucha fuerza mientras se lanza al interior de la fuente un tesoro de valor equivalente o superior. Entonces el personaje tira 1d6 y, de obtener 5 o menos, el fondo de la fuente parecerá convertirse en un abismo infinito en el que se hundirá el tesoro entregado a la fuente para emerger ya convertido en el objeto deseado. Si se obtuviera un 6 en la tirada entonces no ocurre la transmutación y se debe volver a tirar 1d6: si se obtiene 5 o menos simplemente no ocurrirá nada y el personaje no podrá volver a usar la fuente hasta mucho tiempo después (hasta que suba de nivel), pero si se saca un 6 entonces la fuente se tragará el tesoro entregado sin devolver nada a cambio.

Es obvio decir que las fuentes son artefactos mágicos estáticos y que son imposibles de mover del lugar en que fueron contruidas.