La matanza de los inocentes, motivaciones de los malvados (II)

Fotograma de El precio del Poder. Toni Montana frente a montones de bolsas de polvos de talco.

(Viene del artículo anterior) Dicho ésto, las motivaciones más frecuentes (o al menos las que se me han ocurrido) podrían ser las siguientes:

  • Ambición. Aunque lo más evidente es el dinero, no es el único motivo por el que los malvados son capaces de actuar, pudiendo encontrar ejemplos de ambicionar determinados objetos (hace unos años, un niño mató a otro por dinero virtual en un juego online, no pongo enlaces porque todos los que he encontrado contienen imágenes con cuya difusión no estoy de acuerdo), el célebre príncipe Paris sedujo a Helena de Esparta, provocando la consabida Guerra de Troya. Mengele y la Báthory entrarían en esta categoría de motivación.

  • Poder. Típico, tópico, muy usado y más frecuente aún. Los grupos influyentes y controladores de determinados ámbitos, ya sean gobiernos, grandes empresas, mafias o incluso comunidades de vecinos, tienden a generar a su alrededor conflictos de intereses que tienen cierta tendencia a provocar actos moralmente reprobables, ya sea con el objetivo de defender el poder que ya se tiene o conseguir más cuota del poder que ostentan otros. Buenos ejemplos los encontramos en la trilogía de El Padrino o en la constante guerra de dimes, diretes, puñaladas traperas y patentes asesinas que se dan a diario entre las empresas de tecnologías en la actualidad.

  • Notoriedad. Aunque podría considerarse una variación de la ambición en sí misma, por ser algo tan intangible y extraño de entender, lo pongo aparte. Hay malvados que lo son por simple interés en conseguir notoriedad, de hacerse famosos y que su nombre perdure en el tiempo, que sus actos en vida sean un monumento a su propia egolatría. Uno que lo consiguió fue Mark David Chapman, que asesinó a John Lenon para hacerse famoso a su costa.

  • Orden de arriba. En el nombre de los diferentes dioses se han hecho auténticas barrabasadas (aunque en su mayoría simplemente fueran excusas para camuflar luchas de poder político y económico). “Deus le volt” (Dios lo quiere) fue la justificación para las Cruzadas, donde las masacres de “infieles”, el saqueo, pillaje y captura de esclavos estaba a la orden del día. Charles Manson, instigador del asesinato de Sharon Tate (entre otras víctimas) afirmaba ser “la voluntad de Dios” y Pedro Nakada (apodado “el Apóstol de la muerte”) creía que Dios le había encargado que limpiara el mundo de drogadictos, homosexuales, prostitutas,… Pero no hay que irse tan arriba, para el caso de los malvados que pertenecen a una organización, existen estudios psicológicos que demuestran que recibir una orden se convierte en una justificación casi absoluta para cometer los crímenes más atroces en nombre del deber y se anula casi por completo la sensación de arrepentimiento. De ésto sería un gran ejemplo la actuación de los oficiales y soldados al cargo de los campos de concentración en la Segunda Guerra Mundial.

  • Venganza. Siendo un plato que se sirve frío, la venganza es una poderosísima motivación para las personas. Tanto que incluso puede consumir la existencia misma y convertirse en el centro mismo de la vida. Afrentas, daños a la propia persona o a los seres queridos, o incluso el haber visto frustrados los propios objetivos, con causas posibles y comunes de una motivación así, siendo en muchos casos tal el interés en la venganza que se lanza no sólo contra la persona o grupo que la provoca originalmente, sino sobre un colectivo completo. Incluso en España tenemos casos trístemente célebres sobre venganzas que se llevan hasta las últimas consecuencias, como la masacre de Puerto Hurraco. Sin embargo, a nivel argumental, la venganza se usa incluso más para justificar las acciones de “los buenos”, puesto que parece más sencillo justificar que alguien se comporte de manera brutal contra aquellos que ya le han hecho algo malo, incluso llegando a superar el acto original en cuanto a violencia, como en el caso de la película Un ciudadano ejemplar.

  • Supervivencia. En ocasiones la supervivencia de algunos puede implicar la muerte de otros, bien sea como acto de defensa en sí mismo (en cuyo caso no estaríamos hablando de un malvado) o como forma de asegurar las mayores probabilidades de superar un trance concreto. Los indios de norteamérica tienen la figura del wendigo como ejemplo del monstruo en que se convierte un hombre cuando se ve obligado a comer a sus semejantes para sobrevivir, y estoy tentado de mentar cierto hecho de la novela El juego de Ender en que la supervivencia convierte al dócil en una bestia sanguinaria durante un breve periodo de tiempo (y no diré más porque sería destripar).

  • Odio/miedo. El miedo a aquello que no conocemos lleva a reaccionar de forma agresiva y violenta a muchas personas (caso típico de violencia xenófoba), en que los malvados simplemente reaccionan intentando reducir a la mínima expresión a aquello o aquellos que no entran dentro de su concepción simplista del mundo, y que le obligarían a salir de un “espacio cómodo” y enfrentarse a realidades diferentes de las que tiene en mente. El miedo y el odio van frecuentemente de la mano, aunque el odio pueda existir por sí mismo como una forma de sentimiento paralela a la idea de la venganza. Casos famosos serían la promoción de conflictos étnicos y poblacionales que se dan cada cierto tiempo en forma de guerras civiles (como la antigua Yugoslavia, Ruanda, etc.), aunque es frecuente que estén implicados otros intereses, como los económicos (Diamante de sangre) y haya participantes externos que alimenten esta motivación movidos por el poder o la ambición.

  • Locura. A pesar de que estaremos hartos de escuchar frases como “está loco” cuando, incluso los medios de noticias, se refieren a los perpetradores de determinados hechos luctuosos, estar loco en sí no es un motivo para matar. La locura (la llamo así por entendernos fácil a nivel coloquial, tampoco es plan de liarnos con términos de psicosis, esquizofrenias o lo que toque) puede provocar un alejamiento de la realidad, haciendo que el afectado tenga delirios y alucinaciones que le lleven a pensar que el mundo que lo rodea no es tal, sino otro muy diferente. En estos casos, dentro de la mente del enfermo todo tiene una lógica aplastante y aunque el resto no seamos capaces de entenderlo, la lógica de sus motivaciones es aplastante. Me vienen a la cabeza los casos de Álvaro Bustos (ex-Trébol, un grupo pop que gozó de cierta fama en los 80 y que mató a su propio padre, convencido de que éste era la reencarnación del diablo y estaba haciéndole un favor al mundo) y Richard Chase (el vampiro de Sacramento, que estaba convencido de que se estaba descomponiendo por dentro y la única manera de evitarlo era consumir la sangre y otras partes del cuerpo de las personas a las que asesinaba).

Jigsaw, el malvado de la saga Saw.
El maluto de Saw encima va de salva vidas y aleccionador.

Como podeis ver, los malvados siempre tienen una justificacion para sus actos, rara vez hay algo aleatorio en sus decisiones, sino que incluso entre los criminales más aberrantes (y los directores más escrupulosos del FMI) siempre hay un motivo detrás de sus actos que, para ellos, convierten en adecuadas y correctas sus actuaciones en la vida.

Los malos de nuestras partidas también deberían, no ser “como son porque es así como son”, sino ser malvados porque sus motivaciones los llevan a provocar actos que dañan a otros o directamente son execrables.

Espero que no tengáis pesadillas sabiendo algunos ejemplos de los que son así y son reales…

La matanza de los inocentes, motivaciones de los malvados (I)

La llamada Matanza de los Inocentes es un caso aparecido en los evangelios del Nuevo Testamento cristiano, concretamente en el evangelio de Mateo y algunos apócrifos. Es un episodio que a todos nos suena: Herodes (al parecer Herodes I el Grande, Rey de Judea en vasallaje de Roma), tras conocer por boca de los hombres sabios venidos de oriente (los Reyes Magos, vaya) que ha nacido en Belén un descendiente de la estirpe de David y, por lo tanto, rey por derecho de nacimiento de los judíos, ordena asesinar a todos los niños menores de dos años nacidos en la zona (ya que la aparición de un rey de la estirpe de David podría hacer peligrar el dominio romano y por tanto su propio mandato sobre el territorio).

Pintura clásica ilustrando la matanza de los inocentes.

Un hecho aberrante y monstruoso, que no voy a discutir si ocurrió o no porque no viene al caso, pero voy a utilizarlo para observar durante unos minutos lo que me parece que nunca es un hecho bastante meditado: las motivaciones de los malvados y cómo utilizarlo para crear personajes más consistentes e interesantes en las tramas.

Creo que, en muchos casos, tendemos a abusar (yo el primero) de los personajes antagonistas un poco planos, faltando la definición de los motivos por los que son como son, las causas por las que se convierten en enemigos y con frecuencias se les califica de malvados.

Hay dos cosas cosas que creo que todos los DJ tenemos en mente cuando creamos una historia de rol: queremos que sea divertida y emocionante, que los jugadores disfruten y a la misma vez tenga ese componente de reto que haga que exista un componente emocional. Sin embargo, y tal vez porque soy de esos que juegan de tanto en tanto, creo que muchas veces olvidamos que una partida es mejor si, además de cumplir las dos condiciones anteriores, es memorable.

Una de las muchas formas de hacer memorable una aventura, es crear un enemigo memorable y para crearlo, nada mejor que darle unas motivaciones únicas y creibles. Y para eso, antes de nada tenemos que tener claras dos cosas que ocurren en la mente de un villano:

  • En su propia concepción de los hechos lo que el villano hace no está mal o al menos son un mal menor. Da igual cuan aberrante parezcan sus actos, siempre existirá una justificación que para él hace que sus acciones sean algo que tienen que ocurrir, incluso si los demás no son capaces de verlo. Herodes tomó una decisión política (ante la duda de cual era el niño rey, matarlos a todos aseguraría el status quo y evitaría una guerra civil), Erzsébet Báthory asesión a cientos de niñas y jóvenes para mantener su juventud (y según la educación que había recibido, los súbditos no valían mucho más que una alimaña), incluso el terrorista Anders Breivik justificó el atentado con bomba y su asesinato de docenas de niños en un campamento, basándose en una ideología de extrema derecha y una visión distorsionada de los templarios.

  • El fin de sus actos le beneficia de alguna manera, incluso si en algún momento el resultado final es que es capturado o llega a morir. Para algunas personas sus fines son más grandes que su vida y la propia muerte es un medio para conseguir algún fin más allá, considerándose a sí mismos un sacrificio por la causa. Nadie destruye la Tierra sin un buen motivo y si no le hace ganar algo. Burke y Hare asesinaron a toda una serie de personas para vender sus cuerpos para estudios médicos (ah, el vil metal), Josef Mengele torturó y asesinó de maneras inenarrables a miles de prisioneros en los campos de concentración nazi en nombre de la ciencia y la medicina, Vlad Tepes creaba bosques de empalados como una forma de hacer un castigo ejemplar y a la misma vez para crear una imagen temible que le ayudaba a mantener a raya a sus enemigos (abundantes y más poderosos).

Otra escena pictórica clásica recreando la matanza de los inocentes.

Así, cuando creamos un adversario, debemos tener en cuenta que su motivación debe estar justificada y a la misma vez suponerle un beneficio en algún momento (encontrarlo puede ser lo interesante). Y sobre todo, particularmente en el mundo real, recordar que las cuestiones morales rara vez son blancas o negras y a veces llegamos a empatizar con los que cometen actos aparentemente malvados, porque sus motivos nos parecen nobles (algo que considero que es un campo a desarrollar en juego, pero que puede ser complicado de llevar e incluso sentar peligrosos precedentes… o tal vez sirva para ver de que pie cojea alguno). Y ojo, es evidente pero tal vez induzca algo de confusión con los ejemplos (que he utilizado de forma algo maniquea por ser brutalmente evidentes): los malvados no siempre tienen como objetivo la muerte o utilizan ésta como herramienta para sus fines, algunos son más ladinos y hasta más peligrosos por conseguir otras cosas (a día de hoy, aunque no salgan en la tele por ello, seguramente donde más malvados por metro cuadrado podríamos encontrar es en Wall Street o en los despachos de más de un ministerio).

El lunes, el resto (suponiendo que haya alguien con ánimo de leer el último día del año).

Feliz Navidad (con villancicos ignotos y fungoideos)

Me llena de orgullo y satisfacción, felicitarles a ustedes (mis bien avenidos lectores), unas muy felices fiestas, vacaciones, Navidades o lo que a bien les corresponda en las fechas venideras.

Y para celebrarlo, nada como recuperar para el solaz del respetable, ciertos dos célebres, indescriptibles y primigenios villancicos que el que escribe perpetró hace un par de años en otro lugar de oscura memoria.

Ya vienen los Otros
con sus byakhees.
Ya le traen a Hypnos
sueños de Al-Hazred.

Profunditos verdes,
hongos de Yugoth,
y Shub-Niggurath,
madre de un millón.

Horror trae Abhoth,
locura Daoloth,
e inmenso pavor
el gran Azatoth.

Profunditos verdes,
hongos de Yugoth,
y Shub-Niggurath,
madre de un millón.

Ya está aquí Cthulhu
por el sacrificio.
Le parece poco,
va a ir masacrando.

Profunditos verdes,
hongos de Yugoth,
y Shub-Niggurath,
madre de un millón.

Cthulhu haciendo de indescriptible Papa Noel.

Ithaqua está llegando
mientras espera Ythotgtha
los cánticos escuchando
y sectarios agitando.

Pero mira como emergen
los perros de tindalos,
pero mira como emergen
del tiempo en las esquinas.
Emergen, emergen y vuelven a emerger
los perros de tindalos
a hacerte enloquecer.

Ithaqua está llegando,
un corazón está comiendo,
los sectarios cantando
y el terror extendiendo.

Pero mira como emergen…

La ilustración, creo, es de Scott Brundage.

Slash’Em All (SajaRaja 3000), diario de diseño 001

Alguien podría decir que soy un poco de extremos, o se me va la mano haciendo reglas buscando un detalle absoluto (y por eso me gusta tanto Shadowrun) o intento dejarlo todo en el límite de lo que puede llamarse “conjunto de reglas” (y de ahí salió el Sistema 4A). También soy un poco de extremos en cuanto a la profundidad de juego, porque me encantan cosas como la saga Elder Scrolls pero cuando se baja un poquito de ese nivel de inmersión y profundidad del universo, pasa a gustarme directamente el despiporre de machacar botones y enemigos a un ritmo digno de un batería de power metal. Los términos medios a ese respecto no me tiran demasiado, supongo que es por eso que eso que llaman J-RPG no me tira precisamente mucho.

La verdad es que prácticamente soy un enamorado del dungeon crawling y del género que se ha dado en denominar Action-RPG. Me he hecho ya demasiado viejo como para volver a entrar en la dinámica de si los Action-RPG son realmente juegos de rol, ni mucho menos si los juegos de ordenador y consola son juegos de rol; ahora mismo ya es que no me importa gran cosa la diferencia porque tienen algo que me llena más que salir de dudas: me divierten. (NdA: es que me han venido a la cabeza, en un extraño caso de nostalgia, las sangrientas discusiones que se organizaban al respecto de ese tema en #rol cuando era usuario hace una década).

Una inspiración, Borderlands y sus cuatro clases de personajes.

Y la mente, que no puede frenar ni un momento, empieza a pensar cómo llevar algo así a la mesa de juego. Claro está, que hay muchos (y muy buenos) exponentes de juegos de dungeon crawling para mesa (como Descent o incluso el viejo Doom) o incluso juegos de rol propensos a ellos (como Aventuras en La Marca del Este), pero ya he dicho que soy algo de extremos. A mí me gustaría un juego cuya definición pudiera ser “rápido y furioso”, que una persona que jamás haya jugado no necesite ni cinco minutos para entender todas (sí, todas) las reglas y que sea ágil de jugar, sencillo, potente dentro de su sencillez y sobre todo, rápido de jugar (que si los jugadores tienen tres horas para jugar puedan echarlas, pero si sólo tienen media hora también puedan).

Las inspiraciones están claras, porque no quiero hacer lo que ya se haya hecho antes sobre un tablero, yo quiero poner sobre la mesa algo parecido a esos juegos que me han dado en una pantalla tantísimas horas de diversión desde Gauntlet: Diablo, Sacred, Titan Quest, Borderlands, Torchlight (incluso el malogrado Hellgate London), por nombrar sólo unos cuantos. Aunque, evidentemente y ya que durante la partida no hay ganas de hacer tantos cálculos de daño, distancia y todo eso que un ordenador hace sin que nos demos cuenta, tendrá que ser un sistema forzosamente simplificado, pero que tenga buena parte de las características que dan a ese estilo de juego su propia entidad, como las legiones de enemigos, los mapas monumentalmente grandes e incluso aleatorios, los tesoros que los bichos sueltan al ser masacrados sin piedad por el jugador, etc.

Entonces, resumiendo los conceptos clave que tengo en mente para el proyecto:

  • Nombre de desarrollo: Slash’Em All (SEA, que en inglés parece que queda muy molón, la alternativa era SaraRaja 3000).
  • Sistema sencillo, que incluso un niño de 8 años pueda dominarlo, con D6 o D10. A priori D6 por hacerlo más asequible.
  • Que pueda disponer de una variedad de enemigos.
  • Muy visual, con figuritas y fichas (evidentemente, como buen apaño amateur, las figuritas se cogen de otros juegos).
  • Tablero modular o modificable (que todas las partidas puedan ser diferentes).
  • ¡Objetos aleatorios! Ésto es clave, porque buena parte de la adicción que provocan los videojuegos que inspiran este proyecto es encontrar siempre objetos más poderosos que los anteriores.
  • Y sentido del humor…

Y a partir de ahí, empezar a hacer algo.

Y aprovechando que el pisuerga pasa por Valladolid, el concierto más saja-raja de la historia.

Mantic Games Crazy Christmas Box (fotografías)

Si el otro día hacía un pequeño repaso por los contenidos de la Crazy Christmas Box a nivel cualitativo y cuantitativo, hoy toca exponer los contenidos ante la aviesa mirada de la cámara y el pulso, digno de un estado avanzado de Parkinson, del autor del blog.

Algunos elementos no salen porque directamente no he sido capaz de obtener unas fotos que le hagan justicia, así que mejor no hacer que salgan mal por culpa mía.

Mantic Games Crazy Christmas Box (destripe total)

Foto promocional de la Crazy Christmas BoxRecientemente he podido echarle un vistazo a la Crazy Christmas Box, una caja que Mantic Games ha puesto a la venta en plan “cajón de sastre” donde hay cabida para un poco de todo lo que tiene a la venta en la actualidad (o, como pienso yo, que han echado una matriz de todas las que tenían por ahí sueltas en el almacén y no sabían qué hacer con ellas), por un precio de 34’95€.

En la tienda online de Mantic no son muy específicos acerca de los contenidos y sólo especifican las cosas más resultonas (zombies, ghouls, marauder raptor, un heavy Hailstorm cannon y los Stormrage Veteran), indicando que son “un montón” de miniaturas por el precio de la caja. Como a mí me gusta hacer cuentas y saber si las cosas que van en cajas “molonas” salen rentables, me he molestado en hacer un desglose (y ya que estoy, reseñar las cosas que más me gusten o menos me gusten de lo que me han enseñado).

Para todas las miniaturas que no se venden sueltas he hecho cálculos aproximados de los precios que podrían tener si se vendieran en la cantidad que vienen en la caja, pero en cualquier caso es sólo orientativo y algo irreal, porque muchos elementos que se venden vienen con cosas extra (como cajitas acolchadas de transporte y peanas de tamaño normal, en el caso de los lanceros elfos).

Contenidos de la cajita

  • Elf Bowmen Troop. (Kings of War) Vendida aparte estas 10 miniaturas cuestan 7’99€, con peanas y una cajita acolchada para transportarlos. Calculo que valdrían 6€ y pico, “a pelo” como vienen. De éstos me gusta mucho el estilo, la cantidad de detalle de las miniaturas y la cantidad de elementos extra que traen, como armas, brazos y hasta un cadáver de elfo con el que poder decorar peanas o escenografía. Un bien alto.
  • Elf Spearmen Command. (Kings of War) 10 minis que pienso que costarían unos 10€ y le veo los mismos detalles interesantes que a los arqueros. Especialmente aprovechable la miniatura de lo que parece un Garfield hipervitaminado (¿los elfos crían linces?). La misma nota que los otros elfos.
  • Goblin Spitters Regiment. (Kings of War) La sorpresa desagradable de la caja. Estas 10 miniaturas deberían salir por unos 7 eurillos solamente y se ven toscas, con el detalle como difuminado. ¿Sabéis cómo son las figuritas que salen en los roscones de reyes o las de los indios y vaqueros de colorines que van un millón en la misma caja? Pues es la sensación que me queda al ver estos goblins. Si yo tuviera un ejercito de goblins, los escondería en el centro de las unidades. Desconozco si es problema de las matrices que yo tengo que tengan tan mal acabado, pero les doy un suspenso directo.
  • Orc Ax. (Kings of War) Tres orcos medievales en una misma matriz, que sueltos cuestan 3’75€ y que sin ser cosa del otro mundo, me parecen correctos. Tienen unas poquitas opciones de personalización y el detalle añadido (a éstos de Mantic parece que les gusta rellenar con cositas resultonas el espacio vacío de las matrices) de tener dos minúsculos goblinoides, uno en plan difunto y el otro haciendo un calvo (molón el tipo).
  • Dwarf Ironbelcher Crew. (Kings of War) Dos únicas miniaturas de enanos que forman los operarios del cañón de más abajo. Salen tal cual por 2’25€ y aunque se supone que deberían estar junto con el cañón, les veo potencial para que hagan el papel de personajes roleros con un mínimo de conversión (o incluso con sólo ponerle a uno el martillo de guerra que viene en la misma matriz). Un bien.
  • Dwarf Ironbelcher. (Kings of War) Una matriz con un cañón enano con opciones de cañón normal o cañón órgano. Cuesta 8€ y no puedo decir que me fascine, porque aparte de parecerme algo simplón la matriz no viene en el mejor estado (llena de rebabas, con alguna burbujita). Visto el precio de otros productos de Mantic, éste me parece incluso caro para comprar suelto (claro que si lo comparamos con productos similares de “La Innombrable” sale tirado de precio). Aprobado por los pelos, pero porque sale barato en la caja.
  • Ghouls. (Kings of War) Dos miniaturas en una misma matriz y bastante chulas, con cantidad de detalles  y algunas opciones de personalización. Se venden sueltas por 2’35€. Me gustan especialmente porque las proporciones son bastante realistas y están hechas con la suficiente delicadeza como para tener los dedos separados siendo miniaturas de 30mm. De notable.
  • Zombies. (Kings of War) Una matriz con opciones para crear tres zombies (y yo diría que casi que 4, por las piezas que sobran). La verdad es que me han encantado y les pondría un notable, como a sus primos los Ghouls, con las mismas virtudes. Salen por 3’75€.
  • Undead Revenants. (Kings of War) 10 miniaturas de esqueletos con armas de mano (espadas, hachas y mazas), con armadura y escudo. Me ha pasado lo mismo que con los ghouls y los zombies, y es que junto con aquellos son las miniaturas que más me han gustado. La matriz viene cuajadita de detallitos chulos, como una lápida, pilas de huesos, un esqueleto para montar saliendo del suelo, una cabeza de enano decapitada y cabezas esqueléticas a cascoporro con cosas como hachas clavadas, además de un esqueleto perruno. Notable alto. Costarían alrededor de 8€ de adquirirlo separado.
  • Marauder Grunt Command Sprue (x2). (Warpath) Dos matrices (4 miniaturas) de oficiales Marauder (Orkos u orcos espaciales, según a quién le preguntes). Miniaturas correctas con muchas opciones de personalización entre brazos, armas, manos y cabezas. Un conjunto de notable al que le echo en falta algún detalle extra como el goblin enseñando el culo (que uno se acostumbra muy rápido a lo bueno). Saldrían por 5’98€ las dos matrices.
  • Marauder Raptor. (Warpath) Para acompañar a los marauders de antes, un vehículo en plan buggy que la petaría en Gorkamorka por 16’99€. El que he visto tiene unos cuantos defectillos en cuanto a líneas de molde y bordes irregulares en algunas piezas, así que dentro de lo bien que parece estar el modelado y demás, no le puedo dar más que un bien.
  • Forge Fathers Stormrage Veterans. (Warpath) Estos 5 Squats… perdón Forge Fathers, cuestan 12’99€ son bastante resultones y vienen en una bolsita como piezas sueltas en lugar de en la matriz. ¿Por qué? Pues ni idea, pero eso hace que vengan con las piezas justas para montar lo que parece ser la única “unidad completa” de la caja de Navidad. Les doy un bien alto porque les noto un acabado algo falto de contraste (a lo mejor es cosa del moldeado), pero en general son miniaturas bastante majas.
  • Forge Father Jotunn Heavy Hailstorm Cannon. (Warpath) Un vehículo que cuesta 16’99. Me pasa lo mismo que con la unidad de veteranos y es que por un lado me gusta bastante (también es verdad que me recuerda a un Cañón Thudd), pero le veo los acabados un poco toscos y el precio me chirría (por favor, evitemos comparaciones con los precios de La Innombrable). Bien alto. Viene también despiezado dentro de una bolsita.

En total estamos hablando de 62 miniaturas (contando una máquina de guerra y dos vehículos) que comprados sueltos podrían salir por algo más de 100 euros. ¿Vale la pena? Pues hombre, a los que jueguen Kings of War o Warpath, está claro que sí. ¿Y a los que no? Depende de lo imaginativo que sea cada uno, porque al ser un sopicaldo de un montón de cosas, cada una de su padre y de su madre, se pone difícil aprovecharlas todas. Si le tengo que ver algo malo de verdad, es que la calidad de las miniaturas es bastante desigual y algunas pecan de aspecto avejentado (no porque sean viejas, sino porque lo parecen); además de que las fotos que aparecen para promocionarlo en la web no coinciden con lo que luego uno puede encontrar dentro de la caja.

Yo le veo utilidad directa en el caso de los que practiquen juegos de dungeon crawling (¿Os he hablado alguna vez de Slash’em all?) porque hay un refrito interesante de bichos y monstruos. Y el resto de cosas a la caja de restos…

Si tengo oportunidad (fallo mío de no hacerle las fotos cuando lo he tenido todo entre mis garras), próximamente le haré fotos a los contenidos.